11 enero de 2022

Abogado del NNyA: Una adolescente viajó hacia Buenos Aires a vivir con su abuela


“Yo me siento muy feliz porque me contaron que no a muchos niños se les puede solucionar  su caso tan rápido. En el Abogado del Niño me trataron muy bien desde que pedí el asesoramiento y me acompañaron para que pueda salir del problema que estoy viviendo”, esas fueron las palabras de agradecimiento de Fernanda*, una adolescente de 15 años, en el aeropuerto Benjamín Matienzo, minutos antes de partir hacia Buenos Aires a vivir con su abuela, luego de un duro conflicto vivido con su madre, quien la echó de la casa.

La Dra. Alejandra Jorrat, integrante de la Oficina del Abogado del Niño, Niña y Adolescente del Ministerio Pupilar y de la Defensa, relató que la joven se presentó en la oficina del ANNyA a fines de julio. “La adolescente vivía con su progenitora y tuvo un conflicto por lo que la madre la dejó en la calle, literalmente”, contó.

De inmediato, agregó la profesional de la oficina del ANNyA, “se tomó contacto con sus parientes, pero ninguno quiso hacerse cargo de ella. No se animaban a contrariar a la madre”, indicó.

“Como Fernanda estaba en la calle -prosiguió-, desde la oficina se solicitó una medida de protección de persona, con prohibición de acercamiento contra la mamá, por el daño que le estaba haciendo y conseguimos que la adolescente pueda vivir en la casa de una compañera en Raco. Desde allí venía todos los días al colegio”, indicó la profesional.

Luego, como esta familia no podía solventar los gastos, se requirió que la joven sea escuchada por el Juzgado de Familia I Nominación, basándonos en el artículo 12 de la Convención de los Derechos del Niño. En ese sentido, el juzgado ordenó su traslado a la casa de otra compañera, también humilde, “pero con un corazón inmenso”, indicó la Dra. Jorrat.

Fernanda pidió terminar el año escolar con sus compañeras, por lo que al concluir se obtuvo la autorización judicial para que pueda trasladarse a la ciudad de Buenos Aires para residir con su abuela, tal como ella lo había pedido.

“Me siento muy feliz de salir del problema que estoy viviendo y poder estar con mi abuela. Las familias donde estuve me trataron muy bien, como otro miembro más, me apoyaron y me gustó sentirme muy acompañada”, contó emocionada la adolescente antes de partir al reencuentro con su abuela.

“Les diría a otras chicas que sean fuertes y que no duden a la hora de pedir ayuda”, recomendó.

*El nombre utilizado es ficticio para preservar la identidad de la adolescente.