3 mayo de 2022

Se logró revertir un fallo de adoptabilidad por el trabajo de una defensoría oficial


Una mujer obtuvo la guarda legal de su sobrina, Adriana* de dos años, gracias al intenso trabajo que realizó la Defensoría en lo Civil y del Trabajo IV Nominación del Ministerio Pupilar y de la Defensa al lograr que la Cámara de Apelaciones Civil en Familia y Sucesiones revierta el fallo judicial de primera instancia, y que la pequeña quede bajo su cuidado.

Adriana padece un síndrome genético en estudio y por su condición de salud requiere cuidados especiales. Desde los seis meses de edad estaba alojada en el Instituto de Puericultura Alfredo Guzmán debido a que su mamá no podía hacerse cargo de ella.

Su tía Cecilia* solicitó el asesoramiento la Defensoría en lo Civil y del Trabajo IV Nominación, a cargo del Dr. Roberto Paz. El caso fue tramitado por la auxiliar de defensor, Dra. Melisa Hansen Giffoniello, quien resaltó que Cecilia tenía “plena convicción de cuidar de su sobrina para que no sea adoptada” y, además, probó que la mujer podía hacerlo en conjunto con su familia, integrada por su pareja y un hijo pequeño.

 “Aunque llegamos en la última etapa del proceso, nos opusimos varias veces a la situación de adoptabilidad de la niña fundamentada en la voluntad de nuestra representada de hacerse cargo de ella. Además, su situación económica y social se lo permitía”, relató la Dra. Hansen.

En ese momento, todos los organismos del Estado mantuvieron su posición de que la niña debía quedar en condición de adoptabilidad en el marco del artículo 607 del CCyC. “Sin embargo, aclaramos que no se habían agotado las posibilidades de que alguien de la familia pudiera tener la guarda de ella. Más aún advertimos que la tía tenía conocimiento del estado de salud de la niña y estaba dispuesta a darle los cuidados necesarios”, contó la auxiliar de defensor y agregó: “A pesar de ello, el juez dictó el estado de adoptabilidad de Adriana”.

“Con la colaboración de la Defensoría en lo Civil y del Trabajo I Nominación, se logró plantear el caso ante la Cámara de Apelaciones Civil en Familia y Sucesiones. Esta consideró todos los planteos y observó las necesidades de la niña, de su tía y de la madre y dictó la sentencia favorable en tiempo oportuno a fines de 2021”, indicó.

“La doctora y la defensoría hicieron un excelente trabajo. Ella tomó como propia esta causa y la peleó hasta el final”, destacó Cecilia. Ahora Adriana está feliz y nosotros también. Además, puede ver a su mamá y a su papá cuando vienen a visitarnos. Todo eso le hizo muy bien, mejoró su gesticulación, intenta hablar, juega y hasta trata de gatear”.

*Los nombres son ficticios para proteger la identidad de las personas.